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YAYA BEY SIGUE APOSTANDO POR LA GRANDEZA DEL POP CON SU 'FIDELITY'

YAYA BEY SIGUE APOSTANDO POR LA GRANDEZA DEL POP CON SU 'FIDELITY'

Yaya Bey continua disfrutando de un dulce momento creativo con este recién estrenado 'Fidelity', la diva de Nueva York nos entrega un trabajo que se siente más melancólico y etéreo que sus predecesores, 'Ten Fold' y 'do it afraid'. Aquí, la estrella rapea menos y canta más, inclinándose hacia el lado más susurrado de su voz versátil, emparejándolo con teclados bañados en sol que recuerdan a los grupos de R&B de mediados de los 90 como En Vogue o las baladas de las TLC. Un ejemplo perfecto es 'The Great Migration', donde esas teclas brillantes se mezclan con trompeta sorda y un patrón de batería ágil. Posiblemente sea lo más ligero y con más capas que ha creado, con una lírica que ofrece bendición y afirmación a la comunidad negra con su característica claridad: 'Love’s the thing that got us here and it’s love that’ll take us home'. Como es habitual en ella, los créditos son escuetos: casi todo es obra de Bey. 'Fidelity' bulle con pequeños ruidos maravillosos, como notas pasadas en clase. En 'Simp Daddy Line Dance', unas gotas de agua bailan en el centro de la mezcla; en 'As the Ocean', teclados con fallos imitan el movimiento de la luz sobre el mar. Sus letras tocan temas profundos sin presionarlos. Cuando canta 'You can’t even function in the room without your ass kissed' en 'The Breakdown', tiene el filo de algo escuchado por accidente. En 'Cup of Water' observa: 'Heartache do happen sometimes / Just like miracles', y casi se escucha cómo arquea una ceja. Lo que más brilla, sin embargo, es su humor irónico, sello de la casa. 'You never wanna believe me when I say / My back hurt, my heart ache, my bra too tight', se queja en 'As the Ocean'. En 'Simp Daddy Line Dance', bromea sobre dar 'un poquito de nookie' para mantener a alguien 'en el juego', para luego preguntar: 'Would you do the same for me?'. El sexo, como otros dones, viene con preguntas sobre reciprocidad. Pero Bey es demasiado sutil como para sonar solo indignada: suena juguetona, coqueta, un poco enfadada. Su voz y su calma sostienen toda esa posibilidad en la palma de la mano. A apuntar entre los mejor de lo que llevamos de año.