Aunque en España no tengamos unos Razzies para la música, todos los años se lanza una canción que apunta a coronarse como la más ridícula, el himno del espanto que, por ejemplo, el año pasado protagonizó de manera consensuada el futbolista Sergio Ramos con ‘CIBELES’, la canción que sin duda generó más vergüenza ajena de todas las publicadas en 2025 (y puede que en lo que llevamos de siglo). Pero antes estuvieron Jesulín de Ubrique con ‘Toda Toda’ (1996), Dinio con ‘Hasiendo el amor’ (2003) o la hija de la Pantoja, ISA P, con ‘Ahora estoy mejor’ (2019), cuando no discos completos que son un auténtico despropósito como el homenaje de Roser a Raffaela Carrá que hundió su carrera, 'Raffaella' (2006) o las grotescas versiones de Bigote Arrocet con María Teresa Campos de 'Una bella historia' (2018) . Este año, a punto de cruzar el ecuador, tenemos una seria aspirante con la pizpireta Melody que ha regresado con un cover terrible de la canción infantil de los 90 ‘Ilarie’ de Xuxa, una canción que se volvió muy popular gracias al apoyo de Tele 5, aunque la cantante brasileña se vería envuelta en una polémica sobre pedofilia, que la mantendría retirada del foco bastante tiempo. Pero volviendo a la versión de ‘Ilarie’, el tema ha sido producido Pablo Rouss, en la búsqueda de eso que llaman neofolk que C Tangana hace tan bien pero que aquí se parece más a la neoverbena con serias dudas sobre su producción mediante inteligencia artificial, con un acompañamiento de batucada tan previsible como soso. ‘Ilarie’ no tiene un significado literal en el diccionario. Es un invento del compositor (Cid Guerreiro) inspirado en la palabra portuguesa "hilária" (hilarante o divertido), que reflejaba la personalidad de la presentadora y que servía para su show infantil, por lo que traerla de nuevo descontextualizada se percibe, cuanto menos, harto extraño. Melody, eso sí, lo da todo en las actuaciones y el videoclip donde, tan desnortada como suele ser habitual en tema de referentes, sale vestida con el típico outfit de los 70s cuando el videoclip es un homenaje a los 90s. Pura coherencia para una artista con un hambre de escenario atroz, que pudo disfrutar un nuevo éxito en la última edición de Eurovisión donde participó España y que tan mal sabor de boca dejó en la pobre que se creía vencedora y acabó en la cola. Aciertos y errores, lo que es innegable es que la creadora de ‘El baile del Gorila’ y ‘De pata negra’ transmite que es una diva, le vayan las cosas mal o le vayan regular, y que encima de un escenario se deja la piel y el alma porque ha nacido para ello y podremos comprobarlo en persona el próximo 17 de octubre pues hará parada en El Ejido con su gira ‘El bosque encantado’. Las entradas están disponibles desde el 5 de junio.